Ponencia Espaniola.

ESPAÑA
RECONCILIACION AMASC AUSTRALIA-2002

RECONCILIACIÓN: CONCEPTO:

Reconciliar (del latín 3reconciliare2) significa 3volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos2.

RECONCILIACION CON UNO MISMO

Es el primer nivel de reconciliación. Implica aceptarnos a nosotros mismos y ello, a su vez, implica conocerse.

Primero pues, debemos conocernos. Tras conocernos debemos examinar qué cosas nos convendría cambiar para mejorar y una vez conocidas, es bueno esforzarse para cambiarlas, en ese momento, podemos aceptarnos sin excesivos problemas.

Hay cosas que me vienen dadas y no puedo cambiarlas: somos altos, bajos, más guapos, más feos, de complexión delgada, más gruesa etc.. Son cosas que a lo mejor en un primer momento querría cambiar, pero no son esenciales. Si me gusto por dentro, me gustaré por fuera. Si estoy bien con mi interior, el exterior lo reflejará.

Por tanto, lo esencial es conocerme, trabajar para cambiar lo que es mejorable y aceptarme tal como soy y me voy forjando. Esta aceptación proporciona paz, alegría, seguridad, mejora nuestras vidas y la de aquellos que nos rodean. Reconciliadas con nosotras mismas, podremos hacer del mundo un lugar más agradable donde vivir. Si estoy conforme, contenta conmigo misma, tendré paz y transmitiré paz. Los que me rodean y yo misma, viviremos mucho mejor si hacemos ese trabajo. Requiere una actitud positiva.

Nuestra educación en los Colegios del Sagrado Corazón, a los que no llegamos por casualidad sino porque nuestras familias compartían los valores educativos de las religiosas, nos ha proporcionado preparación para comprender, aceptar y ayudar en las circunstancias de la vida actual que a cada una nos ha tocado vivir, independientemente de la edad, la salud, posición social etc.. Ante cualquier circunstancia podemos reaccionar positivamente.

CONCLUSION-PROPOSITO

*Conocerme, mejorarme, aceptarme, quererme para estar reconciliada conmigo misma.

RECONCILIACIÓN CON LOS DEMÁS

La reconciliación con los demás presenta numerosas facetas y algunas de ellas plantean problemas en la convivencia del género humano que, enm ocasiones, dependen del lugar geográfico donde nos haya tocado en suerte vivir.

Y así, conocemos problemas políticos, raciales, económicos, religiosos, culturales, medioambientales de Africa, Oriente Medio, países de la Unión Europea, países salidos de la desaparición de la antigua URSS, Australia, USA, Colombia, México, Brasil, etc., etc., que son realmente distintos, a veces incontrolables -como cuando una catástrofe natural sume en la miseria a grandes sectores de la población de un país- y a veces con fundamento en el egoísmo de unos pocos.

La reconciliación con los demás, por tanto, exige nuevas formas de vida, de compartir, de distribuir la riqueza, de utilizar los recursos, de inventar soluciones para erradicar la marginación; para enfocar y atender los flujos de la inmigración etc.. Debemos tomar una actitud responsable y comprometida con todas estas cuestiones. Informarnos, estudiar, comprender, poner en la concordia y en remediar necesidades, nuestro granito de arena. Si cada uno hace un poquito, todos juntos haremos mucho.

Pero la reconciliación con los demás también implica relacionarme con el otro, con el que tengo cerca con generosidad, transmitiendo el amor cristiano en nuestras relaciones.

Ello implica, dedicar tiempo a la familia. Buscar encuentros en los que haya paz, concordia, afecto, comprensión. Pero nuestro mundo relacional es más amplio, abarca al vecino; al compañero de trabajo. A todos, hay que tratar de acercarse con respeto, con una sonrisa, con paciencia, con comprensión, con interés por sus cosas, con actitud de servicio.

El mundo, se dice, es la aldea global. Europa por la vía de la unión económica, ha ido acercando desde 1951-1957 a los ciudadanos comunitarios. Pero el Mercado Unico sin fronteras económicas, ha requerido y provocado la caída de fronteras lingüísticas, culturales, sociales. El espacio comunitario se ha hecho más humano, nos hemos conocido mejor y el conocimiento genera afecto.

Para nosotros, cristianos, el gran reto es ser germen de reconciliación; es esforzarnos para hacer realidad la enseñanza del 3gran reconciliador2 que es Jesús: su 3amaos los unos a los otros como yo os he amado2. Su mensaje no era sólo para nosotros, los cristianos, era para todo el género humano y por eso nosotros, sus seguidores debemos ser personas 3reconciliadas2 y reconciliadoras2

CONCLUSION-PROPOSITO:

*Trabajarnos para ser con los demás personas 3reconciliadas2 y reconciliadoras2.

RECONCILIACIÓN CON DIOS

¿Qué significa reconciliación con Dios?.

Reconciliar dijimos es 3acordar los ánimos desunidos2. 3Volver a las amistades2. ¿Pero ¿es que no somos amigos de Dios?. ¿Estamos desunidos?.

Primero, igual que hemos dicho en la reconciliación con nosotros mismos, para reconciliarnos con Dios debemos conocerle.

Cuando nos proponemos conocer a alguien lo frecuentamos, nos acercamos a la persona de que se trate para saber cómo es, qué cosas le gustan, le interesan, son importantes para él/ella. Indagamos acerca de nuestras afinidades, intereses, ideas, actitudes comunes.

Conocer a Dios también requiere que nos acerquemos a El. Dios está esperando ese acercamiento. Dios nos ama. El ya está en nosotros, cerca de nosotros, nos tiene la mano tendida desde nuestro primer aliento. Sólo espera que nos acerquemos.

En Mateo 25, 34-40 leemos: 3Dios desde el comienzo de la Creación tuvo una idea del hombre: el hombre como revelación del amor de Dios puesto en su corazón. El amor se manifiesta en el pobre, en el que sufre, en el que carece. 3Hicisteis (S.)2: El amor son obras, no sólo principios.

Dios es una realidad personal. Dios es AMOR y para acercarme a El debo reconciliarme conmigo, con el hermano. Entonces dentro de mí lo conoceré. El proceso es pues: conocerme, aceptarme, mejorarme, amarme. Conocer, aceptar, amar al otro, al hermano, crecer en ese proceso. De ese modo conozco a Dios, amo a Dios, se opera mi reconciliación con Dios que es liberador, misericordioso, compasivo, en definitiva es PADRE.

No obstante no debemos olvidar que en un mundo permanentemente agitado, ruidoso, extrovertido, es preciso buscar el silencio para crear el espacio en el que Dios se me manifestará. Dios está en nosotros, pero para encontrarle, reconciliarnos con El en el sentido que señalamos al principio

(3volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos2), debemos buscar y crear cada día un espacio de silencio, de paz, un momento de recogimiento en el que poder oírle.

Esta es la conclusión de este apartado: crear cada día un espacio de silencio para encontrarme con Dios. En ese silencio le oiré y sabré cómo perseverar en la reconciliación conmigo misma y con el otro, con los otros. Aprenderé con Dios y me enseñará a ser vehículo de reconciliación.

CONCLUSION-PROPOSITO

*Crear cada día un espacio de silencio para encontrarme con Dios.

LAS MUJERES Y LA RECONCILIACION

En casi todas las culturas la mujer es centro de la actividad familiar. Cuida, educa, se ocupa de lo material y lo espiritual.

La mujer puede transmitir un mensaje de reconciliación. Impregnar la vida de cada día en su entorno familiar de este espíritu.

Muchas veces es difícil esta tarea. En el mundo desarrollado, los medios de comunicación la entorpecen más que la facilitan. El mensaje que llega desde la televisión, prensa etc., es de tensión, conflicto, tender a lo fácil, lo efímero.

No es fácil pues hablar y practicar la reconciliación. Pero puede ser nuestro propósito desde hoy para nosotras mismas y para comunicarlo de palabra y de obra a todos cuantos nos rodean. Hacer 3campaña2 para que seamos conscientes de que es básico reconciliarse con uno mismo y con los demás para hacer del mundo un lugar mejor.

CONCLUSION-PROPOSITO

*Proponernos irradiar reconciliación en nuestro entorno.

CONCLUSIONES

*Conocerme, mejorarme, aceptarme, quererme para estar reconciliada conmigo misma.

*Trabajarnos para ser con los demás personas 3reconciliadas2 y reconciliadoras2.

*Crear cada día un espacio de silencio para encontrarme con Dios.

*Proponernos irradiar reconciliación en nuestro entorno.