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Por Jessica Moran Reflexión sobre el Evangelio (Luc I: 26-38) De cuál manera una mujer moderna puede servir a Dios en una sociedad principalmente dominada por los hombres como la de hoy en día?. En el Evangelio, María dice "Yo soy la sierva del Señor! Que se haga según su voluntad! "Para las numerosas mujeres de hoy día, servir al Señor no es parte de su prioridad y no es aceptada con mucho entusiasmo. Pero porqué? Quizás porque la idea de servir a alguien alarma a una mujer moderna. Quizás porque ella piensa que tiene el control de ella misma, y que no está obligada de hacer cualquier cosa sin saber que cosa hacer. María tenía la opción y Ella eligió el servir a Dios. Para muchas mujeres, la idea de no tener impulso para brindar este servicio por no tener tiempo de juntarse con sus pensamientos parece imposible de comprender. María aceptó el riesgo de encontrar el mundo del Hijo de Dios sin saber lo que el futuro le deparaba, pero Ella no estaba completamente sola para tomar esta decisión. María tenía al Espíritu Santo con Ella y Ella aceptó el desafío. Esto no quiere decir que María nunca se cuestionó que estaba Ella haciendo, porque Ella era solamente humana y durante su vida Ella también tuvo que sufrir muchas penurias. A pesar de todas ellas, María continuó sirviendo al Señor. Mucha gente entiende mal en qué consiste el hecho de servir a Dios. Servir a Dios no importa en qué. Servir a Dios no es una labor envilecedora. Todo lo que Dios nos pide en el servicio de su amor. Qué es exactamente lo que nosotros vemos que hace María en el Evangelio. María tuvo una oportunidad que Ella aceptó. En esta ocasión su vida cambió, pero Dios realmente nunca pregunta mucho sobre nosotros. Después de todo el amor es dificil? Cuando yo llegué a este punto en la preparación de esta homilia, yo entendía que debería de dar un ejemplo sobre mi propia experiencia para explicar mejor de lo que estoy hablando. Pero qué ejemplo citaré? Cómo hacer la relación entre servir a Dios y a Mater Admirabilis a través de mi propia vida personal? Ahora si yo estuviese en mi casa yo podría pedirle a mi madre que me ayudara sobre este punto, pero en este tiempo yo no he podido preguntarle a mi madre ninguna cosa para que ella me ayudara en este dilema. Pienso que mi madre es el perfecto ejemplo de lo que yo trato de decir. Fué solamente ayer que mi madre afrontó la lluvia después de un largo día de enseñar para manejar hasta Sidney y asistir a las entrevistas de padres y maestro. De hecho la ruta no estaba ciertamente agradable y una jornada pasada con los alumnos de primaria debió ser una tarea pesada para esa mujer, pero de todas maneras mi madre vino por mi. Esto es el amor. Y ese amor es el servicio que Dios nos pide. Me remito entonces a mi frase de la introducción: de qué manera una mujer moderna puede servir a Dios?. Una mujer moderna puede servir a Dios gracias al amor. Una mujer que está al servicio de Dios a través del amor a los otros está realmente liberada y puede ella tener la elección de servir a Dios y de obtener así toda su liberación. |