EL ARTE DE PERDONAR

Reflexiones Teológicas de Sanación (espiritual) y Reconciliación

Por Geiko Müller-Fahrenholz

Publicado por "WCC Publications, World Council of Churches"
150 route de Ferney, 1211 Ginebra 2, SUIZA

(Una versión algo diferente de este libro fue publicado en alemán como Vergebung macht frei - Vorschläge für eine Theologie der Versöhnung por Verlag Otto Lembeck, Frankfurt.)

¿Existe en el mundo de hoy la necesidad de reconciliación, y consecuentemene, de perdón? Si la respuesta es afirmativa, ¿como podemos alcanzar esto?

En el mundo de la comunidad de Antiguas Alumnas del Sagrado Corazón, la respuesta a la primera pregunta es sin lugar a duda SI. Siendo conscientes del tema, el topico escogido para nuestro próximo congreso mundial, es precisamente la Reconciliación. Respuestaa a la segunda pregunta, es precisamente lo que nos disponemos a buscar en es estos años venideros. Y a pesar de todo, es importante que nos sigamos preguntando estas obvias preguntas, porque encontrar respuestas verdaderas supone ir más alla de lo obvio.

Este libro nos invita no sólo a perdonar, sino a cultivar el perdón como un "arte". Como todas vosotras sabeis, practicar un arte requiere lo primero de todo, un conocimiento especial, seguido del cultivo de una técnica, disciplina y creatividad. Müller-Fahrenholz nos ofrece distintas ideas y pautas que nos permitiran convertirnos en "artistas" de la reconciliación y el perdón.

Lo primero de todo, que se entiende verdaderamente por "perdón"?. En el Credo decimos: Creo en el perdón de los pecados", pero Müller-Fahrenholz cree que en nuestro cada vez mayor mundo secular, la palabra ha perdido el sentido, incluso se ha vuelto irrelevante. En la vida diaria, para suavizar el roce cotidiano, a menudo decimos "perdón" ó "lo siento", pero esta petición de perdón no implica ninguna consecuencia real de nuestra conducta, el perdón se reduce a meros modales.

¿Como podemos empezar la verdadera conciencia de perdón –tanto la necesidad como el modo de crearlo? Müller-Fahrenholz, cree que los cristianos debemos de empezar estudiando el mensaje de la Biblia, en particular el del Nuevo Testamento y el simbolo central de la Crucificción.

Señala que la cristiandad, a pesar de sus eternas raices con el judaismo, ha tomado un giro soteriologico desde la esencia del judaismo. Citando a Rabbi Albert Friedlander que escribió que "la revelación especial de la religión judia, su singular contribución al mundo, esta en la ética". Por otro lado, la esencia de la cristiandad no es la ética sino el perdón: "expresado claramente en la oración de Jesús en la cruz: "Padre, perdonales porque no saben lo que hacen" (San Lucas 23:34)

El problema y por supuesto somos consciente de ésto, –señaló Teresa Porcile en su discurso en San Luis Potosi –es que la historia de la iglesia no ha estado siempre a la altura sus ideales. Müller-Fahernholz escribió que la revelación anterior, con repetidos intentos de culpar a los judios por la crucificción de Jesús –una clara indicación de que la iglesia retenia el mecanismo de culpar a los demas y precisamente es lo que Jesús vino a superar". El filosofo francés Paul Ricoeur, de quien escribí en mi anterior editorial, lo desarrolla incluso más. Ricoeur cita a Max Weber, quien define al Estado basado en "el monopolio sobre la legitima violencia". Ricoeur señala "en el viejo sistema teológico-político que basicamente dominaba Europa hasta la revolución francesa, existia un intercambio de poderes entre las dos esferas: el Estado daba su poder y por tanto su violencia; y la Iglesia daba legitimamente su bendición".

Con el proposito de separarnos de la cultura de la violencia legitima, de la cultura de culpa y de la cultura que busca culpables y de esta forma poder aprender verdaderamente a perdonar, sanar y ser sanados, Müller-Fahrenholz sugiere que como primer paso rechacemos modos de pensar inadecuados.

Ya desde tiempos del Reformismo, (ahora no esta confinado solamente a las iglesias Protestantes), es lo que él llama "la reducción vertical". De diversas formas el Reformismo, fue
la reacción a los abusos de poder de la iglesia. La intención del Reformismo fue, por lo tanto,
"volver a ganar el entendimiento bibilico del pecado y de la buena nueva del perdón". Müller-
Fahernholz señala que el fallo de este enfoque es que "privatizar el pecado y el perdón tiende a
renunciar a la espiritualización –o a la des-materialización" que implica el pecado y el perdón.
Las implicaciones sociales, politicas y económicas de estas nociones centrales de la fe se hacen
dificiles de detectar… Abandona estos conceptos de salvación y perdón a la esfera del evangelio,
mientras que los problemas del "mundo" incluidos los economicos y politicos los abandona a la
esfera de la ley".

Pero el gran defecto del enfoque "verticalista" se ha hecho aparente en nuestro tiempo. "¿Qué
sucede al concepto estrictamente verticalista cuando su realidad, de esa linea de pensamiento,
desaparece, cuando Dios fue declarado muerto?, Müller-Fahernholz pregunta. Si todavía no
sabemos la historia reciente de la fe y de las ideas, Müller-Fahernholz nos recuerda lo siguiente:
"La critica a la religión, formulada por Feuerbach, Marx y otros muchos, es que Dios es una
mera proyección humana y que las preocupaciones de la gente sobre la salvación y el divino
perdón son necesidades religiosas derivadas de deseos sociales y económicos. Este ateismo ha
dado paso al practicismo (excluyentes de Dios) de las sociedades occidentales, que casi de forma
completa, excluye cualquier responsabilidad al ser trancendental…Donde no existe Dios, no hay
pecado. Y sino hay pecado, no hay perdón."

Democracias modernas y cambios sociales legislados nos han traido, entre otras cosas, acceso a
la educación –al menos en ciertas partes privilegiadas del mundo. Cada vez más, es una
aspiración, aunque a veces no alcanzable, del resto del mundo. Müller-Fahernholz no lo afirma
abiertamente, pero pienso que muchas de sus ideas estan basadas en el cambio de conciencia
como consecuencia de ser capaces de leer y escribir. Somos linguisticamente conscientes, lo que
traé consigo no sólo el punto de vista individual sino el de sociedades enteras. El comenta que
"en muchos idiomas europeos "pecar" sólo se puede usar como verbo activo, la forma pasiva es
gramaticalmente imposible. [Nota del Editor: en la lengua asiatica que hablo, esto también
sucede, por lo que no creo que sea un fenomeno puramente europeo.] Hemos "pecado", pero
sólo, cuando somos el objeto de tal actividad, podemos decir que "sufrimos el pecado" o que
nos han "pecado". Aparentemente, "pecar" es una forma de comportamiento que sólo sabe de
sujetos y no de objetos. Esta observación gramatical revela el trato significativo en las
conciencias europeas, en particular, la de situar al pecador como centro de atención."

Este es el punto central del libro: para alcanzar la verdadera reconciliación, tenemos que pensar
más alla del castigo o de la penitencia para aquellos que pecan, que causan daño, ya sea a
nosotros mismos o a otros. No es suficiente asignar la culpa ni siquiera la penitencia. El tema del
perdón, Müller-Fahernholz dice "va más alla de la justicia", más alla de la base en que muchos
sistemas legales operan, "el castigo de los culpables, es también el modo en que la victima
cicatriza su dolor y su pena – esto es desde luego una ilusión."

Esto es por lo que es importante volver al simbolo central de la Crucificción Tratar de revisarlo
en una forma iconografica era la forma natural de nuestros antecesores que no sabian leer y
muchas veces pensaban fuera de las construcciones linguisticas. Citando el libro de Violencia
descubierta: Humanidad en la Encrucijada (Violence Unveiled: Humanity at the Crossroads)
escrito por Gil Bailie (Crossroad; New York, 1995), Müller-Fahrenholz nos recuerda que "el
significado antropológico de la crucificción esta perdido si la responsabilidad de su violencia ha
pasado de todos a algunos. Culpar a los fariseos ó a los judios, es minar el sentido universal de
la crucificción en favor de la conocida teoría de la perversidad." La crucificción nos tiene que
recordar la necesidad común de nuestra común humanidad que es la reconciliación.

*******

Una vez que aceptemos este tipo de comunalidad, es posible mover hacia delante. Como alemán,
Müller-Fahrenholz es consciente del hecho del holocausto de modo que muchos no alemanes
probablemente no puedan compartir. El holocausto es su paradigma de una idea, que sin
embargo, aplica a toda la humanidad, más alla de los hechos de nacionalidad o de historia
nacional. Esto no siginifica negar lo obvio al admitir que el holocausto fue un suceso humano
universal. Müller-Fahrenholz escribe, "el ser humano actua o deja de actuar no sólo como
personas individuales sino también como miembros de familias, asociaciones, grupos étnicos ó
naciones…Aquellos que quieran seguir juntos hacia delante necesitan caminar a través de sus
historias juntos." Añade, "es por tanto falso decir que sólo las victimas pueden perdonar".
Las victimas tienen su historia, y ellos hacen su historia. Su dolor impacta generaciones
venidoras, especialmente si este dolor no ha sido abiertamente discutido. Es esencial tomar en
cuenta el impacto intergeneracional del dolor e involucrar a estas generaciones venideras en el
proceso del perdón."

Personalmente me doy cuenta del peso de verdad en esta afirmación. La familia entera de mi
madre fue asesinada en un mismo día al final de la segunda guerra mundial; mi madre fue la
unica sobreviviente. Aunque yo nací una decada y media más tarde, todavia recuerdo como este
suceso ensombreció mi infancia. Es parte de quien soy yo y de mi relación con mi madre, es
parte del continuo proceso de reconciliación que necesito tener con ella. Ahora vivo en otro
país, y aquí, la cuestión del impacto intergeneracional esta también entre nosotros, es el
complejo y dificil proceso de la reconciliación con la comunidad aborigen que tenemos que
alcanzar, para cicatrizar y sanar como sociedad. Si observais alrededor, en vuestra sociedad,
estoy convencida que encontrareis que este tema también los vivis vosotras.

Ya en ocasiones anteriores he escrito sobre modos en que nosotras, como miembros de una
organización no politica, podemos estar presentes en el mundo y actuar de forma que hagamos
de este mundo, un verdadero mundo mejor. Este es un tema importante del libro de Müller-
Fahrenholz. Cree que el perdón es un elemento esencial en la politica, rechazando el punto de
vista de Dietrich Bonhoeffer que el perdón esta simplemente en la "categoria teórica".

No nos referimos a partidos politicos, sino de politicas como nación (ó grupo de naciones)
"recuerdos conscientes e inconscientes". Honestidad y claridad sobre la historia y el pasado
colectivo, Müller-Fahrenholz insiste, "es el principio fundador de cualquier forma de autentica y
dependiente política".

La alternativa son hechos como los que hemos visto en la antigua Yugoslavia o Ruanda donde la
violencia ha sido justificada por una visión muy miope de la historia, donde los serbios por
ejemplo, han actuado con resentimiento a hechos que nos llevan a la batalla de Kosovo (1389)
en 1989.

Müller-Fahrenholz plantea un claro desafio que el cree de alcanzarse, podría hacer mucho para
prevenir la violencia y activamente cicatrizar las heridas, es la noción de preguntarnos nuestro
sentido de identidad. Este es uno de los temas que nuestro Plan de Estudio propone. Es algo
que creo, nosotras como Antiguas Alumnas del Sagrado Corazón podemos juntas alcanzar.

Todas nosotras tenemos multiples identidades –como individuos, como miembros de una
familia, como miembros de unidades étnicas ó nacionales, ó incluso como asociación de
personas con algo común como nosotras. Müller-Fahrenholz tiene una bella y evocadora palabra
para estas identidades. El las llama "doseles".

Como Müller-Fahrenholz dice, "la influencia de lideres politicos muchas veces viene de su
habilidad para formular y representar esta colectividad de identidades…El presidente Milosovic
ofrece un nuevo sentido de identidad al pueblo servio despues del colapso de la Yugoslavia
comunista evocando recuerdos del la batalla de Kosovo".

Müller-Fahrenholz contrasta ésto con las actuaciones del presidente Sadat de Egipto, cuando
propuso el asentamiento pacifico de los Knesset en Jerusalen. "Cuando Sadat voló desde el
Cairo a Jerusalen, el dejó tras de si su "dosel" arabe". Su referencia al único Dios, que esta en el
corazón de los musulmanes, cristianos y judios, indica que el era consciente de una carpa mayor.
Como ferviente creyente y mistico, era consciente de una identidad informada y constituida en la
fe, una "carpa" que cubre "doseles" nacionales y tribales y ofrece un sentido de pertenencia que
trasciende identidades historicas."

Existe un problema con esto, el abandonar el "dosel" no es nunca facil. Müller-Fahrenholz senala
que muchos lideres que han tomado este paso, incluido Sadat han sido asesinados, no por sus
anteriores enemigos sino por su propia gente.

Esto, Müller-Fahrenholz explica, es la razón por la que los politicos son reacios a moverse más
allá del "dosel seguro/comfortable". Por esta razon, trabajan de forma colectiva con
organizaciones transnacionales, tales como las Naciones Unidas. Esta es la razón por la que esta
importante tarea, que es uno de los desafios de los politicos, no se les deje a los politicos.

Müller-Fahrenholz cree necesario desarrollar el llamado enfoque de "medio rango" (en contraste
con el enfoque de "alto nivel" de lideres y agencias diplomaticas) a niveles intermedios –lideres
de comunidades, intelectuales, personas espirituales y asociaciones como la nuestra. "No
estamos sugeriendo que la gente renuncie a sus "doseles" nacionales ó étnicos. Pero si tenemos
que crear espacio entre nuestros "doseles" para que nos podamos conocer unos a otros sin
invadir la privacidad de nadie". Esto es, de algun modo, el viaje al que todas hemos sido
invitadas a hacer en los proximos tres anos.

Nosotras ya tenemos la riqueza que supone la amistad y de la comunicación –yo desde luego soy
una afortunada receptora de tanto de esto diariamente –pero tenemos que movernos más allá,
para construir lo que Teresa Porcile llamó "la civilización del amor". Esto es, más que
simplemente amar a nuestros allegados, significa trabajar, pensar, actuar. Significa tratar de
temas, tales como el que Müller-Fahrenholz llama "el Poder Robado". Ya bien sea, si este poder
ha sido robado a los indigenas en los colonialismos; ó a aquellos que por motivo de su raza u
origen etnico han sido declarados inferiores y por tanto aptos para ser explotados. Incluso si este
poder ha sido robado a los pobres y oprimidos por poderosas elites; ó a aquellos llamados
victimas de "la guerra no declarada" que supone la deuda externa."

Todos estos desafios, requieren de nosotras que nos convirtamos en "artistas del perdón". Es
parte de la cuestion de ser "enteramente humanos". Al final, Müller-Fahrenholz nos dice, "la
busqueda de lo que es realmente humano transciende la raza humana". Prosigue diciendo, que
actuar de este modo es más que un tema con intereses altruistas, es más que hacer "buenas
obras". Es una cuestion de "realismo politico y de elevar nuestro propio interés". El termino de
"pueblo global" sólo tiene sentido si entendemos lo que realmente significa. Ya no existe espacio
suficiente en este pueblo para los "politicos dominados". El nos recuerda: "La población de un
pueblo sabe donde el pueblo termina. Sabe sus fronteras. Y también saben que estan juntos,
unidos. Nosotros los que vivimos hoy en día somos las primeras generaciones de humanos que
hemos podido observar la tierra desde el exterior y ver lo que realmente es: un pequeño planeta
cubierto de capas de aire, de inmenso arcos azules de vida que se pierden en el universo. Mirar a
nuestro planeta como nuestro único hogar es una nueva y espeluznante experiencia para
muchos, aunque los mitos de las antiguas culturas siempre supieron esto.".

Os recomiendo este libro a todas vosotras y confio que muchas de vosotras lo leais. También, os
invito a unirnos en el proceso de la reconciliación y en nuestra verdadero "regreso al hogar".


- JOSEPHINE BARCELON









Las siguientes reseñas son reproducidas con el permiso de UFASC (Asociación
Francesa de Antiguas Alumnas del Sagrado Corazón. Estos comentarios se
publicaron primero en el periódico de esta asociación, CARITAS. [La editora se
ha atrevido a traducirlos!!]


EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS (Le sens de mots) por Isabelle Mourral (publicado
por FAYARD)
Comentado por Paule de MAUVAISIN

Isabelle Mourral dirige su nuevo libro, "EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS" a cada
una de nosotras. Como Maurice Schumann afirma en su prefacio, el autor quisiera
"dirigir a todos aquellos que tienen en común el idioma francés [nota del
editor: pienso que se quiere referir a todas nosotras sin importar nuestro
idioma] a caminos que supongan la verdadera felicidad, enseñandoles el placer de
la comunicación derivado del apropiado uso de la lengua".

Por tanto Isabelle Mourral permanece fiel a su doble vocación, de profesora, a
lo que se ha dedicado toda su vida, sin olvidar lo que recibió en el curso de su
educación del Sagrado Corazón; la busqueda de la bondad, que es precisamente el
objetivo, el verdadero gol de conciencia.

Nuestra amiga sufre por las palabras "no queridas", de nuestro idioma…
Aquellas palabras, que acertadamente ó no, vemos como una amenaza a nuestra
libertad. En nuestras mentes modernas, hay otras palabras que poco a poco han
ido perdiendo su sentido: estas palabras estan de hecho siendo "olvidadas". Pero
en cambio, otras palabras han tenido mayor fortuna, aquellas que han sido
introducidas a través de nuevas formas del saber ó que simplemente estilos de
vida modernos las validan. Palabras en esta última categoria expresan
necesidad, la necesidad de aliviar la profunda soledad, la necesidad de recibir
ayuda y comprensión. Finalmente, existe el abuso de palabras ó expresiones
adquiridas del vocabulario religioso: sólo tenemos que citar el "estado de
gracia" usado en el contexto de victoria elecctoral.

"Obvio" no significa "facil"…,"creer" no significa "imaginar"…,"verdad" no
significa "opinión personal", tampoco ecumenismo significa "acuerdo de
conveniencia".

Agradecemos a Isabelle Mourral por ayudarnos a entender la relación esencial
entre el lenguaje y el pensamiento, entre el lenguaje y la realidad. Gracias por
enseñarnos el verdadero significado de las palabras.


Con frecuencia hemos valorado la exactitud y la pureza del lenguaje. A pesar de
la distancia que ahora nos separa de Marsella, regularmente nos visita para
hablarnos de estos temas y demás asuntos concernientes a las antiguas amigas y
compañeras del Sagrado Corazón. Ella traé consigo las enseñanzas de la iglesia
en relación a la verdadera dignidad de la humanidad, los mayores riesgos de la
educación de hoy en día , los peligros de la "nueva ola" (new age), la urgencia
a la vuelta a lo ético, la "tolerancia"-una de las palabras que han gozado de
fortuna,y finalmente de "autoridad" –una de las palabras no queridas de nuestro
tiempo.











GENEVIÈVE DE GAULLE ANTHONIOZ
Biografia
por Caroline Glorion
(Publicado por Èditions Plon)

Comentado por Francine LEGENDRE

"Una interminable lucha en contra de las injusticias de la sociedad"

La biografia que Caroline Glorion dedica a Geneviève de Gaulle, sobrina del
General, es una apasionada narrativa en dos voces que describe la lucha de una
vida en contra del sufrimiento. La periodista y autora escribe en un tono serio
y preciso: la heroina "dá testimonio". "Heroina" –palabra a la que Geneviève
de Gaulle tajantemente objeta, la sustituye por "luchadora".

"Heroismo, no me gusta la palabra. La gente necesita modelos, por esta razón
inventa héroes… pero la vida no es así. No creo que sea necesario intentar una
vida mejor ó un gran destino…lo que es importante es intentar hacer lo
correcto."

La presidente de "ATD Quart Monde" tenía todas estas fortalezas. "Uno no tiene
que resignarse a lo que parece inaceptable. Cuando uno tiene los medios para
luchar, uno los tiene que usar. Es ésto lo que dá sentido a la vida."

Toda su vida estuvo llena de acontecimientos infelices: la muerte de su madre,
cuando Geneviève sólo tenía cuatro años y medio; más tarde la muerte de su
hermana menor. Geneviève recibía el apoyo de una familia con una muy estrecha
relación entre sus miembros. Su padre Xavier de Gaulle, hermano mayor del
General,le inculcó valentia y amor a su patria. Como interna con las religiosas
del Sagrado Corazón en Metz, fue una brillane estudiante que aspiraba a la
Universidad. Con 18 años de edad, se unió a la Resistencia, en 1943
trabajó para ellos bajo el nombre de Geneviève Lecomte. Arrestada por la
Gestapo, fue hecha prisionera en Ravensbruck, donde vivió detenida bajo las
peores condiciones, pero con una total sentido de fraternidad y solidaridad en
la lucha sin fin en contra del exterminio.

Con la Liberación, sirvió de testigo junto a sus camaradas deportados fundando
la asociación de antiguos deportados y miembros de la Resistencia. En 1958,
trabajó con su marido, Bernard Anthonioz –otro miembro de la Resistencia –en el
cabinete de Andre Malraux como Ministro of Cultura, hasta que un suceso cambió
su vida. El padre Joseph Wresinski le convenció que visitara el barrio de
chabolas/barrios marginales en Noisy-le-Grand. "Ese día vi gente pobre privados
de agua y electricidad, y me hizo recordar lo que experimenté en los campos de
prisioneros." Solidaria con la cause del Padre Joseph, él cual quería ampliar
los parametros de la seguridad social para permitir a estos marginados
redescubrir su dignidad de ciudadanos. Geneviève se dedicó personalmente a esta
lucha.

Se involucró totalmente con ATD Quart Monde –aceptó la Presidencia en 1954 – que
suponia el "rechazo de lo inaceptable" lo que le condujo a la lucha de la
pobreza a gran escala. Geneviève de Gaulle presentó su causa ante las
autoridades publicas, hostigó a politicos, se encargó de casos de realojos.
Pompidou, Giscard, Mitterand se reunieron con ella. En 1988, fue nombrada para
el Consejo Económico y Social. Su contacto con la política de lucha en contra de
la miseria tuvo gran impacto. Se atrevió a introducir una ley definiendo los
limites de cohesión social. Chirac le prometió esta ley y la defendió
entusiasticamente ante la Asamblea Nacional. Debido a la disolución de la
Asamblea, una nueva ley esta siendo debatida en la actual legislatura.

En este emocionante documento, Geneviève de Gaulle nos ofrece sus creencias y su
dedicación. Su motto: "sólo importan los hechos, no el artifice", así como su
admirable ejemplo nos ayuda a restaurar nuestra humanidad.