CREANDO el PLAN DE ESTUDIO

Por Alex Fernon - Directora del Comité de Estudio

Cultivar la virtud en vosotras mismás y se convertirá en una genuina parte de vuestra persona,
Cultivar la virtud en la familia y permanecerá en ella,
Cultivar la virtud en la comunidad
y vivirá y crecerá,
Cultivar la virtud en el Estado y se multiplicará con abundancia,
Cultivar la virtud en el mundo y se convertirá en universal.

- Tao Teh Ching

Finalmente, acaba de nacer el borrador del Plan de Estudio. El pequeño comité de estudio que ha dado vida a este plan, respiró finalmente, cuando pasaron el borrador a Trish Burns y más tarde al Padre Michael Mullins, antes de enviarlo a Queensland, donde la madre Mary Brennan rscj dió la última bendición.

Toda las personas anteriormente mencionadas, además de los miembros del comité y Patrice Guterres, Penny Sturrock y nuestra editora Josephine Barcelon, han contribuido con sus entusiastas, sabias e inteligentes ideas. Este grupo de personas nos ha aconsejado que comencemos con una definición general de "reconciliación". Debemos de empezar con una busqueda de reconciliación personal, y proceder entonces a la reconciliación con Dios. Una vez alcanzados estos dos pasos, podemos cuestionar distintos aspectos de reconciliación a un nivel de comunidad y finalmente a un nivel internacional.

El Plan de Estudio contempla un periodo de 3 años para encontrar ideas sobre el tema, antes de comenzar el proyecto de reconciliación. Esta previsto que haya informes anuales y uno al final del estudio. Todos los miembros del comité del plan de estudio creyeron, que era fundamental, obtener la opinión de de la comunidad del Sagrado Corazón antes de proceder con un plan definitivo. La necesidad de que el plan respete y sea relevante para la diversidad de las culturas de la mayoría de las antiguas alumnas, ha sido una especial preocupación.

Una vez explorada una definición de reconciliación, el plan de estudio invita a cada alumna a que considere la idea de reconciliación a nivel personal. El perdón, el amor y la aceptación de nosotras mismás son puntos fundamentales. El amarnos a nosotras mismás es el punto de partida para poder amar profundamente a los demás y es también un aspecto importane en nuestra interacción con los demás. Muchas veces es descuidado en nuestra vida cotidiana. Es primordial dedicar tiempo a pensar en que consiste el amarnos a nosotras mismás y encontrar formás en que lo podamos poner en práctica. El amarnos a nosotras mismás puede simplemente consistir en encontrar tiempo para "estar" con nosotras mismás; puede consistir en adquirir un oficio o aprender algo nuevo; puede consistir en aprender cuando debemos de decir "no" y cuando decir "sí" a las peticiones de los demás; puede consistir en algo más complejo como el perdón personal y la aceptación de lo hecho o lo no hecho.

Es mi esperanza que como resultado de este proceso, cada antigua alumna pueda viajar de forma más liviana e inteligente.

A partir de esta posición, podemos examinar nuestra relación con Dios, con la esperanza de que cada una de nosotras pueda profundizar nuestro entendimiento y proximidad con Dios.

Recientemente, he leido un maravilloso libro titulado "Conversaciones con Dios" escrito por Neale Donald Walsch, un descontento catolico americano que llama a Dios en desesperación ante el estado infeliz de su vida. Ante su sorpresa Dios le contesta y comienza una convesación que es reproducida en varios libros. [Nota del Editor: He convencido a Alex que comente el libro en nuestra próxima edición de diciembre.]

De especial relevancia, es recordar la inmensa paciencia que Dios tiene, al esperar a que cada uno de nosotros admitamos Su presencia a través de los medios que nosotros mismos elijamos, tales como reconocer Su presencia en la belleza de la naturaleza, en la oración, en una silenciosa meditación o simplemente conversando con El.

Ultimamente he intentado dedicar cada día algún tiempo para poco a poco realizar esta introspección.

Algunas veces, creo que Dios me habla en esos momentos - silenciosas palabras de ánimo, amor y guia. También estoy empezando a notar la presencia de Dios en todo.

En un día luminoso, llevando a los chicos al colegio, noto la intensidad del color de las flores ó el olor de la hierba recién cortada. Incluso en el paisaje urbano, la puesta del sol me recuerda la presencia imnipotente de Dios. Intento recordar que incluso en mi actividad domestica diaria, Dios camina a mi lado.

El libro de Walsch también hace incapié en la enormidad del amor y el perdón de Dios hacia nosotros. El libro cita a Dios diciendo sobre cada uno de nosotros:

"Eres bondad, caridad y compasión y comprensión
Eres paz y felicidad y luz
Eres perdón y paciencia, fuerza y valor,
ayuda en tiempos de necesidad y consuelo en tiempo de pena,
cicatriza en tiempos de herida, maestro en tiempos de confusión,
profunda sabiduria y elevada verdad;
la mayor paz y el mayor amor.
Eres estas cosas. Y en ciertos momentos
de tu vida has reconocido en ti estas cosas.
Escoge ahora reconocer estas cosas en tu vida, siempre."

Esta cita esta en mi mesilla de noche y con frecuencia la releo. Me recuerda, la fe y el amor que Dios tiene en cada una de nosotras y nuestra responsabilidad en el proceso de crearnos a imagen y semejanza de Dios, por muy dificil que esto parezca. A menudo me desbordan las expectaciones que me impongo a mi misma para ser mejor, más bondadosa y amar más.

Sin embargo, como punto de partida he empezado a experimentar con la idea de reconciliación en pequeñas facetas. En casa mis 3 hijos - Edward de 10 años; Thomás de 9 y Jack de 6, me ofrecen la oportunidad diaria de practicar mi tolerancia, paciencia y comprensión. He intentado cambiar mi irritación por conciliación al ver como mi bonita sala de estar se convierte en un mini campo de rugbi un día y en un cuadrilatero de boxeo otro día. Ponerme en su situación me ha ayudado a entender mejor sus necesidaes como chicos jovenes que son.

También he intentado hablar con ellos de una forma más sincera, abiera e intima.

Dedicar más tiempo a escuchar sus preocupaciones diarias y abrazarles más frecuentemente, a menudo traé consigo agradables sorpresas y sobre todo mucha satisfacción. En el trato diario que tengo con adultos, trato de estar siempre "presente", sin distraerme y sin pensar en la próxima cosa que tenga que hacer.

Cuando me concentro en la calidad de mis interacciones con la gente, cada encuentro se hace más íntimo y valioso.

Mientras que el Plan de Estudio habla de reconciliación como restaurador de paz y amistad entre las personas, el proceso de reconciliación nos exigira salirnos de nuestra "esfera de comodidad" y nos conducirá hacia aspectos que prefeririamos olvidar o hacia gente que no nos hace sentirnos especialmente comodas. Esto es parte del proceso, un paso adelante, una voluntad de ser vulnerable y aceptar riegos.

En ocasiones, reconciliación nos requiere tomar una posición en temas que nos separaran de nuestras amistades creando un cierto tipo de conflicto. Esto no significa que abandonemos el respetuoso proceso de cambio, sino que deberá validar nuestra fortaleza, valor y tenacidad.

Existen numeros ejemplos donde este ha sido el caso: la dificil situacion de Nelson Mandela en Sud Africa, el papel de Mahatma Gandhi en India, y en las dificiles situaciones con las que se han enfrentado aquellos que creen en la preservacion de nuestro medio ambiente, todos estos ejemplos nos recuerdan que el camino hacia delante puede estar cargado de dificultad.

A un nivel global, mis pensamientos se han centrado en mi gran preocupación hacia las diferencias entre paises, en concreto, en terminos de pobreza, salud, vivienda y educación. También me he sentido totalmente apabullada por mi pequeñez en terminos de poder impactar acontecimientos mundiales y me he preguntado constantemente si mi pequeña gota en el oceano puede marcar una diferencia. Todavia sigo con la esperanza que el "efecto onda" se puede dar. Mi esperanza en el mundo se basa en la creencia de que existe un giro de conciencia a nivel mundial. Creo que los cristianos y católicos somos en parte responsables de esta toma de conciencia, y especialmente en nuestro reconocimiento de las necesidades de las personas de los paises en vías de desarrollo, en el respeto hacia las diferencias culturales, reconocimiento de las necesidades de la poblacion nativa y finalmente en el entendimiento del impacto que todos tenemos en el medio ambiente.

El Plan de estudio nos facilita la busqueda a todos estos niveles, desde nuestro íntimo contacto diario hasta en una perspectiva más global. Confio que todas vosotras disfrutéis este Plan de Estudio. Confio también, que todas nosotras aprendamos algo y que este aprendizaje nos ayude a experimentar la visión que Dios tiene para cada uno de nosotras.