AMASC Carta abierta del Editor

Sydney, Australia
26 de Agosto, 1998

Queridas amigas, colaboradoras, seguidoras y todas las antiguas del Sagrado Corazón alrededor del mundo:

Gracias por vuestros comentarios, apoyo y mensajes de aliento. Me siento emocionada por la calida acogida a la edición inagural en la red de nuestra página de AMASC. Os escribo hoy porque el tiempo ha pasado y ya es hora de pensar en el siguiente número!!!!

Quiero que cada una sienta como suyo este boletín y por tanto es fundamental que nos comuniqueis lo que quereis ver incluido en nuestras/vuestras páginas, que contribuyais en la manera de lo posible, tanto a nivel individual como a nivel de vuestras respectivas asociaciónes. A todas aquellas que ya me habeis enviado algún material, gracias por vuestra eficacia y entusiasmo.

Para aquellas que dudan y que se preguntan sobre que escribir ó si escribir del todo (alguien que vive de escribir os entiende demasiado bién) os ofrezco algunas idéas que pueden serviros de inspiración y que al final pueden convenger en algún tema en concreto.

El término "globalización" se usa hoy en día con demasiada ambivalencia. Mucha gente es de la opinión que las consecuencias negativas de este proceso -a nivel individual, social y económico- pesan más que sus aspectos positivos. Quizás es tiempo de recordarnos que AMASC, por deficición, ha sido siempre una organización global. Tenemos una rica experiencia en trascender barreras personales, nacionales y culturales. Experiencia que puede ser de gran utilidad en este mundo de hoy que lucha en superar esas mismas barreras. El globo en nuestro logo, no es una coincidencia, es una realidad..!!!!!

Yo misma he tenido mi propia experiencia. Este año he tenido la suerte de poder escaparme del humedo invierno de Sydney y pasar unos dias en el verano europeo. Después del largo vuelo desde Australia, mi familia y yo aterrizamos en el calido Paris y sin más preambulos nos encontramos sentados con Dominique Archambeaud, compartiendo con su familia el almuerzo dominical, lleno de calidez y sin ninguna formalidad. Nada extraordinario pensareis, excepto que Dominique no nos havia visto nunca con anterioridad. Habiamos establecido una estupenda relación de fax y teléfono preparando el primer número de esta edición, pero a pesar de ello, todavia estoy impresionada con la acogida que de forma inmediata nos ofreció "mi" nueva familia francesa. En este mundo nuestro oscuro y mezquino, cualquier encuentro de amistad y amor como este hacen que al menos por un instante sea un mundo mejor.

Estoy segura que cada una de vosotras habreis tenido alguna experiencia similar. Nuestro desafio ahora y sobre lo que quiero basar el segundo número de nuestro boletín es como utilizar de manera optima los recursos de nuestra global familia para hacer de nuestros pequeños mundos y del grande en que vivimos un mundo de verdad mejor.

Quizás podriamos empezar con nuestra propia identidad como mujeres cristianas en un mundo secular cada vez mayor. Sobre esto querria utilizar algunas de las ideas que encontré en Francia. (Trish Burns os diria que me he vuelto una francófila empedernida y que desde mi vuelta no he parado de añorar el pais). Pero como uno no puede admirar a un pais donde una revista popular publica semanalmente una serie de articulos titulados "Filosofia de Verano"?. Afortunadamente, adquiriendo las costumbres francesas, leo en mis ratos de ocio al borde de la piscina una entrevista con un personaje descrito como el más popular filosofo francés, Paul Ricoeur.

Ahora a la edad de 85 años, Ricoeur es un cristiano que ha dedicado la mayor parte de su trabajo a exponer su fé a la exactitud de la razón y su razón a la más profunda de sus convicciones "expose sa foi aux exigences de la raison et cette derniere a ses convitions profondes". Una de sus convicciones con mayor resonancia para nosotras es que -en un mundo y en las sociedades donde la religión no tiene el poder politico directo que tenía en el pasado (lo que Ricoeur reconoce como una mejor situación), qué papel desempeña la comunidad de creyentes entre la comunidad general?, personalmente dice Ricoeur, "cada vez creo más en que los creyentes deberian de dirigir sus esfuerzos en sacar a relucir la bondad que existe en la humanidad."

Es una estupenda e dificil pregunta. Es extremadamente relevante para nuestra comunidad de Antiguas del Sagrado Corazón. Por tanto, os agradecería vuestros comentarios y colaboraciones que tengais sobre esta cuestión. De la misma forma, el tema en cuestión está intimamente relacionado con el contenido de nuestro próximo congreso mundial en el año 2002: La Reconciliación.

"Reconciliación", como "globalización" son terminos cargados de significados ambivalentes, de manera especial para nosotros en Australia donde el concepto está initmamente ligado con las relaciones entre el pueblo australiano y la población indigena. Desde mi punto de vista, al menos, el hecho de explorar estos ambivalentes conceptos hace que la dificil e intimidante tarea se reduzca a una tarea más manejable. Puede que compartais lo mismo vosotras también. Por ejemplo, de que forma el AMASC, una organización no politica se comprometa con la comunidad nacional e internacional?. Algunos de las afirmaciones de Ricoeur nos dan la respuesta a ésto, sugeriendo que volvamos a la base fundamental de nuestra creencia.

Aqui en Australia, estamos atravesando un perturbador debate social y politico donde un nuevo partido con ideas extremistas basadas en la intolerancia y la ignorancia, disfruta del 25% del apoyo popular. Mucha gente encuentra las ideas de este partido abominables y detestables, ideas que estan poniendo en peligro y dividiendo la sociedad. Pero aparentemente existe un concenso, liderado por el actual primer mininstro, el cual es de la idea de que apesar de que sean ideas extremas deben de ser aireadas para prevenir el abuso y fomentar asi la libertad de expresión. Sobre la libertad de expresión, Ricoeur afirma que "cada uno no solo tiene el derecho a hablar sino también la obligacion de dar el mejor de los argumentos y razones, de escuchar a los demas y por último de tratar de llegar a un concenso".

Atraves de todo esto, veo el papel que podemos desempeñar, no necesariamente entrando en ninguna actividad politica, pero si cuestionando conceptos como: "libertad de expresión", el escuchar a los demás, el respetar tanto nuestras reponsabilidades como los llamados "nuestros derechos" y por último, el tratar cada uno de nosotras a nuestra manera de encontrar la forma de sacar a la superficie la esencia de bondad de cada una de nosotras y de los demás. Os agradecería que pensarias en esto y escribierais al respecto.

Espero ansiosa recibir vuestras contribuciones y mensajes para nuestra próxima edición.

Muchos recuerdos y el mejor de mis deseos a todas vosotras,

Josephine Barcelon Editora